
Cómo hacer que los hornos de vapor se sequen más rápido (sin quemar todo)
Si cuenta con una línea de cocina automatizada, seguramente sabe cuáles son las dificultades. La convección tradicional funciona bien para algunas cosas, pero cuando se trata de la fase de secado en los hornos de vapor, es demasiado lenta. Eso ralentiza todo el proceso.
Por eso utilizamos calentadores de onda corta infrarroja. En lugar de esperar a que el aire se caliente, estos dispositivos eliminan la humedad de la superficie casi al instante. Pero aquí está el truco: no basta con colocarlos allí. Es necesario tener una conexión rápida y eficaz entre la salida de calor y los sensores de temperatura, todo ello controlado por el PLC.
Cómo funciona realmente el calor
Imagínese un horno de vapor: está lleno de humedad. Cuando llega el momento de secar, no queremos calentar el aire, sino actuar directamente sobre los alimentos. Las lámparas de onda corta infrarroja hacen exactamente eso: evitan la humedad y actúan directamente sobre la superficie de los alimentos.
Utilizamos una alta densidad de poder. ¿Por qué? Porque queremos que la humedad desaparezca de inmediato, antes de que el interior del producto se cocine demasiado. Es un equilibrio delicado.
El “cerebro” del sistema
No basta con simplemente encender los dispositivos. Si lo hace, es probable que la temperatura suba demasiado y arruine el producto. En su lugar, los conectamos a controladores PID utilizando SSR o tiristores. Esto nos permite utilizar la modulación de ancho de pulso (PWM). En otras palabras, “dividimos” la energía suministrada. De esta manera, la temperatura se mantiene estable. Si un sensor detecta un aumento repentino de temperatura, el controlador reduce la alimentación eléctrica en cuestión de milisegundos. Así, es mucho más seguro.
Los sacrificios necesarios
Podemos ajustar la duración y la potencia de los dispositivos según las características de su horno. Pero tenga en cuenta que siempre hay algún compromiso. Claro, una lámpara con mayor potencia seca los alimentos más rápido. Pero también ejerce mucha presión sobre su panel eléctrico.Debe asegurarse de que sus conductores y disyuntores puedan soportar ese aumento repentino de energía.
Tenga cuidado: si aumenta demasiado la densidad de calor, obtendrá una corteza quemada y un centro húmedo. No es una buena apariencia.
Algunos consejos prácticos
Aquí hay algunos consejos sinceros: estas lámparas son frágiles. Siempre recomendamos usar soportes con muelles. Si la máquina vibra –y eso ocurre constantemente–, los tubos de cuarzo pueden romperse. Los soportes con muelles absorben esos movimientos para evitar que el vidrio se rompa.
Además, no encienda la luz de golpe. Incluya una fase de calentamiento en su sistema. Esto evita shocks térmicos y permite que los elementos no se dañen prematuramente. Su bolsillo se lo agradecerá.