
Deje de permitir que su horno le frene.
No hay nada peor que estar en pleno horario pico y ver cómo su horno pierde eficiencia. Introduce algunas pizzas más, la temperatura disminuye y, de repente, su ritmo de producción se detiene. El sistema de calefacción del horno hace todo lo posible, pero simplemente no puede mantener el ritmo ante tanto estrés.
Es aquí donde entran en juego las lámparas infrarrojas auxiliares. Piénselas como un “botón de aceleración” para su horno. No están diseñadas para hacer todo el trabajo por sí solas; su función es restablecer rápidamente la temperatura cuando esta disminuye.
¿Cómo funcionan realmente?
La mayoría de los hornos dependen del movimiento del aire caliente, lo cual lleva mucho tiempo. Las lámparas infrarrojas son diferentes: funcionan como si estuvieras bajo el sol en una tarde de julio; sientes el calor al instante. Estas lámparas emiten calor directamente sobre la pizza. Al añadirlas como complemento, se crea una zona de alta intensidad justo encima de la pizza. El queso se derrite más rápido, la corteza se endurece más pronto, y ya no hay necesidad de esperar a que todo el interior del horno se caliente. Todo transcurre más rápido.
Detalles importantes sobre su instalación
Por lo general, utilizamos tubos de cuarzo-halógeno. La mayoría de ellos usan conectores R7 o SK15, por lo que basta con conectarlos y volver al trabajo.
Pero hay algo importante que recordar: tenga cuidado con la potencia de las lámparas. Si intenta usar tubos de alta potencia en una línea eléctrica de 230V que no pueda soportarla, provocará cortocircuitos. Eso no es bueno durante los horarios pico de viernes por la noche.
También recomendamos usar cuarzo recubierto. Esto permite que el calor actúe de manera uniforme sobre los alimentos, asegurando así que la masa se cocine completamente, en lugar de que solo se queme la parte superior.
Algunas cosas a tener en cuenta
Más calor es bueno, pero también ejerce presión sobre los componentes del horno. Si utiliza tubos de 1000W o más en un espacio reducido, asegúrese de que la carcasa esté diseñada para soportar ese calor.
Y, por favor, tenga cuidado con el vidrio. El cuarzo es frágil. Un movimiento torpe durante el reemplazo puede romper el tubo.
Consejo profesional: Siempre use guantes al manipular estas lámparas. Los aceites de la piel dejan manchas invisibles en el vidrio. Esas manchas se convierten en puntos calientes, lo que puede causar que el tubo se dañe antes de lo esperado.