
Cuando el moldeador por soplado de Krones está en funcionamiento, el túnel de calentamiento es el elemento clave para que todo funcione correctamente. Si una de las lámparas de calentamiento deja de funcionar adecuadamente, todo el perfil térmico se altera, lo que provoca defectos en los productos terminados: marcas de estiramiento, cristalización, cuellos débiles, etc. Y el tiempo de inactividad del equipo? Se acumula con el tiempo. Hemos atendido suficientes solicitudes de servicio como para saber que la solución radica en utilizar las lámparas adecuadas y mantener un buen programa de mantenimiento.
Lo que realmente importa Las lámparas de calentamiento de Krones son emisores de infrarrojos de onda corta, generalmente de tipo cuarzo-halógeno. Están diseñadas para transmitir energía de manera rápida y concentrada hacia la pared de la preforma. En la práctica, lo importante son las especificaciones técnicas: voltaje adecuado (230V o 400V, dependiendo de la línea), geometría precisa del filamento para una distribución uniforme de calor, y el conector R7s adecuado para que la lámpara se inserte correctamente en el reflector. La lámpara debe tener la misma densidad de potencia y perfil espectral que los componentes originales del equipo. Si la potencia es demasiado baja, será difícil lograr el calor necesario; si es demasiado alta, existe el riesgo de daños en la lámpara y en el cuarzo. Preferimos usar lámparas que mantengan tolerancias de rendimiento precisas y que tengan un revestimiento de cuarzo capaz de resistir ciclos térmicos repetidos.
En una línea de moldeado por soplado de Krones, el calentamiento de las preformas es el punto crítico. Una lámpara de infrarrojos adecuada permite que la curva de calentamiento sea la correcta, de modo que la preforma alcance la temperatura deseada más rápido y de manera más uniforme. Esto significa tiempos de ciclo estables, menos ajustes necesarios, y un peso y una calidad consistentes en los botellas. En la práctica, hemos visto que estas lámparas pueden funcionar durante más de 5,000 horas sin perder más del 5% de su rendimiento, lo que permite mantener un control preciso del proceso de calentamiento y reducir las llamadas de emergencia por reemplazo de lámparas.
La instalación es bastante sencilla, pero hay detalles que pueden causar problemas. Siempre revise la alineación del reflector y limpie bien la base de la lámpara antes de instalarla. Incluso una fina capa de aceite puede causar puntos calientes y acortar la vida útil de la lámpara. Verifique también que la potencia de la lámpara coincida con los ajustes de la máquina; una potencia incorrecta puede alterar el perfil de calentamiento y activar los circuitos de protección. Después de realizar un reemplazo, espere un período de calentamiento antes de volver a operar a velocidad completa, y realice un análisis térmico rápido para asegurarse de que todo esté funcionando correctamente.